Huérfanos en Gaza: una crisis profunda
junio 29, 2026 6:40 amMujer palestina observa el horizonte en Cisjordania ocupada
Mujer palestina observa el horizonte en Cisjordania ocupada
Los hay útiles, decorativos o innecesarios. Los hay de plástico, tecnológicos o del hogar. Los hay inesperados, bonitos…
Khalil Al-Safouri sufre una discapacidad visual y es estudiante en la escuela Ein al Asal de UNRWA en Líbano. Khalil fue diagnosticado con una discapacidad visual cuando nació y esto tuvo consecuencias directas sobre su rendimiento académico en los primeros cursos escolares. Para él era muy difícil diferenciar las letras del alfabeto y leer.
"Les doy fuerzas para continuar y ellos me dan fuerzas para seguir avanzando”. Daad, una refugiada palestina de 24 años que vive en Jordania, hablar así de sus clientes en el campamento de refugiados. Daad es trabajadora social y ayuda a los refugiados sirios en Jordania. Todas las personas que la conocen la definen como una mujer enérgica, cercana y cariñosa.
Zahra camina entre los pupitres mientras treinta niños y niñas le siguen con una mirada de admiración. La profesora se inclina sobre una de las mesas para corregir un cuaderno, después avanza hasta la otra punta de la clase para contestar una duda. Como sus estudiantes, Zahra está un poco nerviosa pero, a la vez, emocionada. También es su primer día de clase.
Desde que era pequeña, Lama ha visto apuntada una frase en la pizarra de clase. Unas palabras realmente importantes que su profesora les enseñó a escribir en inglés: Early Start, Grow Smart (Empieza pronto, crece inteligente). “Es ahora cuando entiendo el verdadero significado de la cita”, dice Lama.
Esta semana UNRWA ha anunciado que abrirá sus escuelas a tiempo a pesar de los recortes en su financiación. Sin embargo, por el momento, la Agencia solo tiene fondos para un mes de servicios. La decisión de la Administración Trump de recortar su financiación a UNRWA reduce todavía más las opciones de la comunidad refugiada de Palestina de vivir con dignidad y pone en peligro su futuro. La comunidad refugiada de Palestina valora la educación por encima de todo, y para nosotros, es prioritario garantizar el derecho básico a la educación de todos los niños y niñas refugiados de Palestina.
Bashar tiene 12 años y vive en Gaza. Todos los días sale a jugar al futbol con sus vecinos en una calle cerca de su casa. Siempre se pide ser portero, es lo que más le gusta. El viernes por la mañana, en vez de salir a jugar al futbol, Bashar le pidió a su madre ir a las manifestaciones que, desde hace unas semanas, tienen lugar todos los viernes junto a la valla fronteriza de Gaza, que separa la franja de Gaza de Israel.
El bloqueo en la franja de Gaza conlleva un estricto control sobre todos los aspectos de la vida desde 2007, restringiendo severamente el movimiento de personas y bienes. Diez años de cierres y restricciones, así como repetidos ciclos de violencia, siguen afectando negativamente a los derechos humanos, al paralizar la economía, erosionar los mecanismos para afrontar las consecuencias y afectar al tejido social de Gaza, todo lo cual supone un fuerte aumento en la dependencia de la ayuda humanitaria.
186.000 niños refugiados de toda la franja de Gaza se han inscrito este año para participar en el programa de actividades de verano de un mes organizado por UNRWA. Estas Semanas de Juegos de Verano (SJV) comenzaron el sábado 8 de julio y culminarán en una ceremonia de clausura el 5 de agosto.
La ofensiva militar de 2014 tuvo un impacto psicosocial devastador en las personas y comunidades de Gaza, lo que se suma al efecto ya experimentado de diez años de bloqueo y conflictos anteriores. El trauma de perder un hogar y miembros de la familia, y regresar a los barrios para encontrarlos destruidos, erosiona cada esperanza de futuro. La devastación humana, social y física sin precedentes durante la ofensiva del verano de 2014 tuvo un impacto mayor en los niños, y muchos siguen necesitados de apoyo psicosocial. Según el Programa de Salud Mental de UNRWA (PSM), los niños expuestos a la violencia a menudo pierden la confianza en los demás. Otros síntomas comunes son los trastornos de la alimentación, pesadillas o miedo intenso.
140 jóvenes estudiantes de la Escuela Caesaria de UNRWA en Tyre, Líbano. Asombrados, sorprendidos, sonriendo, divirtiéndose al ver al mago humanitario, Jamie Jibberish, materializar su amplia gama de trucos de magia. El programa "Magic for Smiles" forma parte de las actividades de apoyo psicosocial del programa de educación de UNRWA para niños refugiados de Palestina.