UNRWA España hace un llamamiento a la comunidad internacional para que garantice la entrada de medicamentos en Gaza en el Día Mundial de la Salud
7.4.2026
7.4.2026
Más de dos años y medio después del inicio de la ofensiva, el sistema sanitario gazatí sigue devastado: hospitales destruidos, escasez de medicamentos y 1,7 millones de personas desplazadas sin acceso a atención médica básica
La situación sanitaria en Cisjordania también se ha deteriorado como consecuencia de las restricciones de movilidad impuestas por Israel
Madrid, 7 de abril de 2026. En el Día Mundial de la Salud, UNRWA España lanza un llamamiento urgente para garantizar el acceso humanitario en Gaza y el fin de las restricciones sanitarias en Cisjordania. El comité español de la agencia de Naciones Unidas alerta de que, a pesar del alto el fuego, el sistema sanitario gazatí continúa al borde del colapso, con miles de personas heridas, hospitales inoperativos y suministros médicos agotados.
Emergencia humanitaria en Gaza
La ofensiva sobre Gaza ha dejado más de 72.000 personas asesinadas y a cientos de miles heridas que necesitan atención médica urgente. Entre ellas, 18.500 pacientes críticos —incluidos 4.000 niños y niñas— requieren ser evacuados inmediatamente para poder recibir tratamiento fuera de la Franja. A ello se suma que 1,7 millones de personas desplazadas viven en campamentos improvisados donde el hacinamiento, la falta de agua potable, saneamiento y control de plagas ha provocado brotes de enfermedades infecciosas y cutáneas.
Lejos de revertirse la situación, el bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria perpetúa la situación sanitaria. Desde finales de febrero, solo el 0,5% de los suministros que Israel ha permitido que ingresen en Gaza corresponden a productos sanitarios, a pesar de que, de acuerdo con el Ministerio de Salud, el 46% de los medicamentos esenciales y el 66% de los suministros médicos básicos se encuentran agotados.
Esta situación se ve agravada por el altísimo grado de destrucción del sistema sanitario, resultado de los 931 ataques contra centros sanitarios documentados desde octubre de 2023. En la actualidad, solo 109 centros de salud y 19 hospitales permanecen parcialmente operativos, lo que supone menos de la mitad de las infraestructuras existentes.
Asistencia bloqueada en Cisjordania
Por su parte, el deterioro de la situación en Cisjordania también es alarmante. El aumento de la violencia, los cierres de puestos de control y las restricciones de movilidad impiden el paso de ambulancias y el transporte de medicamentos.
Los equipos médicos deben recorrer largas rutas alternativas para llegar a las comunidades más aisladas por las fuerzas israelíes, y miles de pacientes con enfermedades crónicas ven interrumpidos sus tratamientos.
La respuesta esencial de UNRWA
A pesar del colapso, más de 1.000 profesionales sanitarios de UNRWA trabajan cada día en los centros de salud y clínicas de emergencia de Gaza. Desde el inicio de la ofensiva en 2023, la Agencia ha proporcionado más de 16,7 millones de consultas médicas.
Actualmente, UNRWA gestiona 10 centros de salud y despliega 73 equipos médicos móviles en 28 puntos de atención dentro y fuera de refugios colectivos. Además, a través de su Centro de Telemedicina, creado en marzo de 2024, se realizan consultas de medicina general, salud materno-infantil, odontología, fisioterapia y cardiología a distancia, paliando parcialmente la falta de acceso físico a las clínicas.
La Agencia también ofrece servicios de apoyo psicológico y de salud mental para miles de familias desplazadas, con programas de primeros auxilios psicológicos, prevención de la violencia de género y acompañamiento social.
En Cisjordania, UNRWA mantiene 43 centros de salud operativos y cuenta con unos 800 profesionales que continúan proporcionando atención básica en un contexto de restricciones crecientes.
“Aprovechamos el Día Mundial de la Salud para recordar que detrás de cada estadística en Gaza y Cisjordania hay personas reales que necesitan atención médica urgente para sobrevivir. La ayuda sanitaria debe entrar en Gaza sin demoras ni obstáculos, e Israel debe poner fin a las restricciones de movilidad que impiden que los medicamentos lleguen a quienes más lo necesitan en Cisjordania”, subraya Raquel Martí, directora de UNRWA España.
En 1948, 700.000 palestinos fueron despojados de sus tierras, sus hogares y de sus recuerdos, convirtiéndose en refugiados. Hoy son 6 millones, casi la cuarta parte de los refugiados del mundo.
Después de más de 70 años de exilio y condición apátrida, en los que las condiciones de las personas refugiadas de Palestina lejos de mejorar se han agravado, UNRWA gestiona 58 campamentos de refugiados donde presta asistencia, protección y defensa a 6 millones de refugiados de Palestina en la franja de Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano, y Siria, en espera de una solución pacífica y duradera a su difícil situación.
UNRWA se financia casi en su totalidad por las contribuciones voluntarias y el apoyo financiero no ha ido a la par con una mayor demanda de servicios causados por el creciente número de refugiados registrados, la profundización de la pobreza, y los conflictos. Como resultado, el Fondo General de la Agencia, que apoya a los servicios esenciales básicos y la mayoría de los gastos de personal, opera con un déficit grande. Programas de emergencia y proyectos clave también operan con grandes deficits pero se financian a través de portales de financiación independientes.
UNRWA es un organismo de las Naciones Unidas establecido por la Asamblea General en 1949 y el mandato de prestar asistencia y protección a unos 5 millones de refugiados de Palestina registrados en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la Franja de Gaza, para que alcancen su pleno potencial de desarrollo humano en espera de una solución justa a su difícil situación. Los servicios de UNRWA abarcan la educación, la salud, socorro y servicios sociales, la infraestructura y mejora de los campamentos, y las microfinanzas.
UNRWA España trabaja con el objetivo de apoyar los programas humanitarios de UNRWA y sensibilizar sobre la situación de la población refugiada de Palestina a la sociedad española.