UNRWA España denuncia el incumplimiento del alto el fuego en Gaza y la persistencia de la crisis humanitaria en todo el territorio palestino
5.10.2026
5.10.2026
• La organización advierte de que la situación continúa siendo inhumana en Gaza, donde las fuerzas israelíes siguen ampliando el control sobre el territorio, asesinando a la población civil e impidiendo la entrada de suministros
• En Cisjordania, la violencia de los colonos, las incursiones constantes del Ejército y los planes de creación de asentamientos ilegales en tierras palestinas amenazan la vida y las formas de subsistencia de su población
Tres años después de la ofensiva israelí sobre Gaza, UNRWA España recuerda que el alto el fuego firmado el 10 de octubre de 2025 no ha puesto fin a la crisis humanitaria y al profundo sufrimiento que atraviesa la población de todo el territorio Palestino ocupado. Desde entonces, más de 1.400 personas han sido asesinadas por Israel en la Franja, la ayuda que llega es muy inferior a la prevista y el 94% de la población vive en tiendas de campaña, refugios masificados o edificios semiderruidos. En total, la cifra de gazatíes asesinados en tres años asciende a 74.000, entre ellos más de 1.700 profesionales sanitarios, 260 periodistas y 600 trabajadores humanitarios, casi 400 de ellos de UNRWA.
“Se trata de un alto el fuego ficticio. La situación ha cambiado poco en Gaza y en Cisjordania a lo largo de este año: las fuerzas israelíes han seguido asesinando a la población civil, ampliando y consolidando su control sobre el territorio gazatí, impidiendo que suficiente ayuda humanitaria llegue y haciendo muy difícil la vida de los palestinos en Cisjordania, a quienes tanto el Ejército como los colonos israelíes hostigan de forma constante en un ejercicio de flagrante violación del derecho internacional”, ha subrayado Raquel Martí, directora ejecutiva de UNRWA España. Y añade: “no podemos considerar de ninguna forma que esto sea un alto el fuego real, sino una estrategia para desviar la atención sobre lo que continúa pasando en Palestina”.
La cotidianidad de la población civil está marcada por la falta de avances en la reconstrucción del enclave. Más del 80% de las infraestructuras ha sido destruido, incluidas las vías de comunicación, las redes de agua y saneamiento, el sistema eléctrico y las viviendas, lo que obliga a 1,98 millones de personas a vivir en condiciones precarias que empeorarán con la llegada del invierno. Además, el derrumbe inminente de cientos de edificios supone un peligro para la población, que se ve obligada a ocupar estos espacios ante la falta de alternativas para resguardarse.
Ayuda insuficiente
Por su parte, la entrada de suministros básicos sigue siendo limitada. En lo que va de año, han llegado a su destino una media de 74 camiones diarios de ayuda humanitaria, frente a los 600 acordados en el plan de paz. Del contenido total, los productos sanitarios apenas representan el 2%, los materiales de refugio el 6% y los artículos de higiene y saneamiento el 5%. Los alimentos suponen el 81%, pero la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria sitúa a toda Gaza en crisis alimentaria y advierte de que 1,4 millones de personas podrían padecer hambre a finales de año. Además, el 90% de la población carece de acceso suficiente a agua.
Cisjordania
La situación en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, también es muy grave. Desde octubre de 2023, 1.210 palestinos han sido asesinados y 13.400 han resultado heridos a manos de los colonos y las fuerzas israelíes, en un contexto de incursiones militares contantes, violencia de los colonos, asedio, desplazamientos forzosos y restricciones a la circulación.
En particular, los ataques de colonos, que alcanzan, de acuerdo con OCHA, una media de 6,7 diarios, afectan a decenas de comunidades, a sus hogares, a sus medios de vida y a sus infraestructuras críticas. Muchas de esas comunidades dependen de camiones cisterna para obtener agua y, según el Programa Mundial de Alimentos, el 12% de los hogares presenta un consumo alimentario deficiente. En este contexto, el número de personas que necesita ayuda alimentaria se ha duplicado en tres años, hasta las 900.000.
Por su parte, solo en 2026 han sido desplazados forzosamente 4.300 palestinos, a los que se suman 33.000 personas que siguen sin poder volver a sus casas tras la operación militar en los campamentos de Jenín, Tulkarem y Nur Shams a comienzos de 2025. Mientras, el Gobierno israelí continúa impulsando sus planes de asentamientos ilegales para colonos, como es el caso del plan E1.
El trabajo de UNRWA
Ante este panorama, la población depende en gran medida de los actores humanitarios sobre el terreno, entre ellos UNRWA, cuyos más de 10.000 trabajadores en Gaza y 4.000 en Cisjordania siguen prestando servicios de salud, educación, refugio y apoyo psicosocial. Desde octubre de 2023, la Agencia ha realizado casi 14 millones de consultas médicas en Gaza y, con el inicio del curso en septiembre, casi 100.000 niños y niñas asisten a sus aulas, situadas en refugios colectivos de emergencia, y otros 280.000 acceden a sus recursos educativos digitales.
En 1948, 700.000 palestinos fueron despojados de sus tierras, sus hogares y de sus recuerdos, convirtiéndose en refugiados. Hoy son 6 millones, casi la cuarta parte de los refugiados del mundo.
Después de más de 70 años de exilio y condición apátrida, en los que las condiciones de las personas refugiadas de Palestina lejos de mejorar se han agravado, UNRWA gestiona 58 campamentos de refugiados donde presta asistencia, protección y defensa a 6 millones de refugiados de Palestina en la franja de Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano, y Siria, en espera de una solución pacífica y duradera a su difícil situación.
UNRWA se financia casi en su totalidad por las contribuciones voluntarias y el apoyo financiero no ha ido a la par con una mayor demanda de servicios causados por el creciente número de refugiados registrados, la profundización de la pobreza, y los conflictos. Como resultado, el Fondo General de la Agencia, que apoya a los servicios esenciales básicos y la mayoría de los gastos de personal, opera con un déficit grande. Programas de emergencia y proyectos clave también operan con grandes deficits pero se financian a través de portales de financiación independientes.
UNRWA es un organismo de las Naciones Unidas establecido por la Asamblea General en 1949 y el mandato de prestar asistencia y protección a unos 5 millones de refugiados de Palestina registrados en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la Franja de Gaza, para que alcancen su pleno potencial de desarrollo humano en espera de una solución justa a su difícil situación. Los servicios de UNRWA abarcan la educación, la salud, socorro y servicios sociales, la infraestructura y mejora de los campamentos, y las microfinanzas.
UNRWA España trabaja con el objetivo de apoyar los programas humanitarios de UNRWA y sensibilizar sobre la situación de la población refugiada de Palestina a la sociedad española.