La violencia en el territorio Palestino ocupado tiene que cesar de inmediato
28.11.2023
de información
28.11.2023
29N DÍA INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO
• Este miércoles 29 de noviembre se conmemora el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino
• Este año desde UNRWA hacemos un llamamiento urgente al alto el fuego definitivo en Gaza, y a la entrada ininterrumpida de ayuda humanitaria y al cese de la violencia en Cisjordania•
Los niveles de violencia de los que estamos siendo testigos en el territorio Palestino ocupado, no tienen precedentes. En Gaza, más de 14.500 personas han sido asesinadas según las autoridades locales, el 74% son niños, niñas y mujeres. También se ha confirmado la muerte de 108 trabajadores y trabajadoras de UNRWA. Este es el mayor número de trabajadores humanitarios de la ONU muertos en un conflicto en la historia de las Naciones Unidas.
Mientras los ojos están puestos en Gaza, la situación en Cisjordania también es dramática. Ya se han superado las cifras de muertes del año pasado que era, hasta ahora, el año más mortífero desde que se tienen registros.
En Gaza, la población no está segura en ningún lugar: ni en sus casas, ni en nuestros refugios, ni en un hospital, ni en el norte, ni en el sur. Ni siquiera podemos protegerles bajo la bandera de las Naciones Unidas. Unas 77 instalaciones de UNRWA han sido alcanzadas, la mayoría estaban en las zonas medias y en el sur, donde se prometió seguridad. 27 de ellas sufrieron impactos directos. Desde el 7 de octubre, al menos 894 desplazados internos que se refugiaban en escuelas de UNRWA han resultado heridos y, según informes, al menos 218 han sido asesinados.
Las cifras de desplazados tampoco tienen precedentes, 1.7 millones de personas –casi el 80 por ciento de la población– están desplazadas de sus hogares y trasladadas a la mitad de la franja de Gaza. Y más de 1 millón de personas se encuentran refugiadas en las instalaciones de UNRWA, tanto en el norte como en el sur.
Las condiciones en estos refugios son indescriptibles. Están enormemente masificados y son extremadamente insalubres. Estos son caldos de cultivo para la desesperación y la enfermedad.
La miseria resultante de los bombardeos se ve agravada por los efectos de un asedio brutal.
El hambre y la sed están tan extendidas como el miedo y la ansiedad. Todo el mundo está aterrorizado, especialmente los niños. Niños y niñas que deberían estar en nuestras escuelas para aprender, no para protegerse de las bombas.
En todo esto UNRWA sigue siendo un salvavidas para los habitantes de Gaza, gracias al heroísmo del personal sobre el terreno. Unos 5.000 miembros del personal en Gaza continúan trabajando cada día. Viven junto a las personas a las que sirven y sufren las mismas privaciones, el mismo dolor. Están ayudando a aprovechar los recursos limitados para proporcionar alimentos, agua y servicios básicos de saneamiento. Además de gestionar los refugios, nuestro personal abastece a hospitales, panaderías y plantas desalinizadoras con el poco combustible disponible.
Sin embargo, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, la respuesta humanitaria en Gaza es manifiestamente insuficiente. La ayuda humanitaria se condiciona: depende de negociaciones políticas. “El agua, los alimentos, las medicinas y el combustible se utilizan como armas de guerra”, afirma Philippe Lazzarini, Comisionado General de UNRWA.
El goteo de ayuda permitido hace muy poco para abordar las inmensas necesidades de los habitantes de Gaza. “Seguimos abogando en vano por la apertura de puntos de cruce adicionales como Kerem Shalom. El asedio es un castigo colectivo. Condicionar la asistencia humanitaria es también un castigo colectivo”, explica el Comisionado.
A pesar de la pausa humanitaria que nos ha permitido incrementar la entrada y distribución de ayuda humanitaria, también al norte de la Franja, la situación actual es terrible. Puede empeorar y empeorará mucho si no se produce un alto al fuego definitivo.
Necesitamos respeto por el derecho internacional humanitario para que los civiles estén protegidos y las organizaciones humanitarias puedan trabajar sin obstáculos.
Necesitamos un suministro significativo de ayuda humanitaria y bienes comerciales que fluyan hacia Gaza. Hay que levantar el asedio.
Necesitamos suficiente combustible, del que depende toda la operación de ayuda y la supervivencia de la población.
Necesitamos fondos inmediatos para continuar con nuestras operaciones que salvan vidas.
Situación en Cisjordania
Con los ojos puestos en Gaza, la población palestina de Cisjordania está soportando la violencia de colonos y fuerzas israelíes de forma indiscriminada.
Según OCHA, desde el 7 de octubre, 231 palestinos, entre ellos 59 niños, han sido asesinados por las fuerzas y colonos israelíes en Cisjordania. La cifra, en siete semanas, representa más de la mitad de todos los palestinos asesinados en Cisjordania este año. Hasta ahora, 2023 ha sido el año más mortífero para los palestinos en Cisjordania desde que la OCHA comenzó a registrar víctimas en 2005.
Además, desde el 7 de octubre, OCHA ha registrado 284 ataques de colonos contra palestinos. Esto refleja un promedio diario de casi seis incidentes, en comparación con tres desde principios de año. En casi la mitad de todos los incidentes, las fuerzas israelíes acompañaban o apoyaban activamente a los atacantes.
En 1948, 700.000 palestinos fueron despojados de sus tierras, sus hogares y de sus recuerdos, convirtiéndose en refugiados. Hoy son 6 millones, casi la cuarta parte de los refugiados del mundo.
Después de más de 70 años de exilio y condición apátrida, en los que las condiciones de las personas refugiadas de Palestina lejos de mejorar se han agravado, UNRWA gestiona 58 campamentos de refugiados donde presta asistencia, protección y defensa a 6 millones de refugiados de Palestina en la franja de Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano, y Siria, en espera de una solución pacífica y duradera a su difícil situación.
UNRWA se financia casi en su totalidad por las contribuciones voluntarias y el apoyo financiero no ha ido a la par con una mayor demanda de servicios causados por el creciente número de refugiados registrados, la profundización de la pobreza, y los conflictos. Como resultado, el Fondo General de la Agencia, que apoya a los servicios esenciales básicos y la mayoría de los gastos de personal, opera con un déficit grande. Programas de emergencia y proyectos clave también operan con grandes deficits pero se financian a través de portales de financiación independientes.
UNRWA es un organismo de las Naciones Unidas establecido por la Asamblea General en 1949 y el mandato de prestar asistencia y protección a unos 5 millones de refugiados de Palestina registrados en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la Franja de Gaza, para que alcancen su pleno potencial de desarrollo humano en espera de una solución justa a su difícil situación. Los servicios de UNRWA abarcan la educación, la salud, socorro y servicios sociales, la infraestructura y mejora de los campamentos, y las microfinanzas.
UNRWA España trabaja con el objetivo de apoyar los programas humanitarios de UNRWA y sensibilizar sobre la situación de la población refugiada de Palestina a la sociedad española.