El 90% de los núcleos familiares en Gaza sufre inseguridad hídrica
31.8.2026
31.8.2026
El sistema de agua de Gaza se encuentra en una situación crítica, y con él la salud de más de dos millones de personas. El 66% de la población gazatí vive con menos de 4,5 litros de agua al día, mientras que más del 70% depende hoy de camiones cisterna como única fuente de agua potable. Además, la destrucción de las infraestructuras hídricas convierte los campamentos de personas desplazadas en lugares insalubres, lo que ha disparado los casos de enfermedades ectoparasitarias entre la población. UNRWA España recuerda que el acceso al agua es un derecho inalienable.
CIFRAS CLAVE
• El 66% de los núcleos familiares en Gaza vive con 4,5 litros de agua potable por persona y día.
• El 70% de la población gazatí depende del agua transportada en camiones cisterna.
• 4 de cada 5 estaciones de bombeo de aguas residuales no funcionan en Gaza.
• 40.000 metros cúbicos de aguas residuales sin tratar se vierten al mar de Gaza cada día.
• Más de 200 estructuras de agua, saneamiento e higiene han sido dañadas o destruidas en Cisjordania a lo largo de 2026.
SITUACIÓN EN GAZA
1. LÍMITES EN EL ACCESO A AGUA POTABLE
De acuerdo con los últimos datos del Grupo de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH Cluster), en julio de este año el 90% de los núcleos familiares sufría inseguridad hídrica, 6 puntos más que el mes anterior. La situación es especialmente grave para el 66% de esos hogares, que solo tiene acceso a 4,5 litros de agua potable por persona y día, 1,5 litros por debajo de los estándares humanitarios mínimos.
Si se considera también el agua destinada a uso doméstico, la media total apenas alcanza los 18 litros por persona y día. Para poner esta cifra en contexto, hay que tener en cuenta que antes de octubre de 2023 la media se situaba en 89,2 litros, una cifra ya ajustada si se compara, por ejemplo, con los 128 litros que se consumen por habitante y día en España (INE, 2024).
2. SITUACIÓN DE LAS INFRAESTRUCTURAS HÍDRICAS
Las dificultades para acceder a agua potable en Gaza se deben, en parte, al colapso de las infraestructuras hídricas. En la actualidad, en Gaza hay más de 200 instalaciones críticas de agua que funcionan con 140 generadores de energía. Entre estas instalaciones hay 170 pozos, 8 plantas desalinizadoras, 9 depósitos de refuerzo, 15 estaciones de bombeo de aguas residuales y 2 estaciones de bombeo de aguas pluviales.
Detrás de este colapso de las infraestructuras hay una causa concreta: las restricciones de Israel a la entrada de aceite de motor. Como consecuencia de la destrucción del sistema eléctrico en Gaza, los generadores de electricidad son imprescindibles, también para el funcionamiento de las infraestructuras hídricas. Sin embargo, el sistema está absolutamente tensionado porque el personal se ve obligado a reutilizar lubricantes mucho más allá de sus límites operativos. A medida que se reutiliza el aceite, su eficacia disminuye y, en consecuencia, provoca daños permanentes.
La magnitud del problema se refleja en las siguientes cifras: de los 140 generadores que funcionan, el 79% supera las horas recomendadas para el cambio de aceite, lo que sitúa la mayoría de generadores en una situación de alto riesgo de fallo mecánico inminente. Para evitar el colapso total de los equipos, los operadores se ven forzados a reducir las horas de bombeo o a apagar las instalaciones, lo que reduce aún más el acceso de la población al agua.
Un ejemplo que ilustra las consecuencias: cuatro de cada cinco estaciones de bombeo de aguas residuales no funcionan. Como consecuencia, cada día se vierten al mar unos 40.000 metros cúbicos de aguas residuales sin tratar que también afectan a las zonas donde la población se encuentra desplazada en campamentos de tiendas de campaña.
Como resultado de esta situación, el 70% de la población gazatí depende del agua transportada en camiones cisterna, aunque, tal y como denuncia OCHA, la falta de financiación también está poniendo en riesgo este suministro.
3. CONSECUENCIAS PARA LA SALUD DE LAS PERSONAS DESPLAZADAS
Tal y como resalta el último informe de UNRWA sobre la situación sanitaria en Gaza, las condiciones derivadas de la acumulación de aguas residuales han facilitado la propagación de enfermedades y han dado lugar al aumento descontrolado de roedores e insectos, lo que expone a la población a la transmisión de enfermedades como la leptospirosis y la peste.
Además, las infecciones de sarna, piojos, pulgas, chinches y otros ectoparásitos se han generalizado, y los casos notificados de enfermedades cutáneas causadas por este tipo de parásitos se han triplicado entre enero y marzo de 2026. A finales de abril, más del 81% de los refugios y centros de acogida informaron de la presencia de estas afecciones. Esta situación se ve agravada por la escasez de medicamentos esenciales, incluidos tratamientos de uso habitual para las enfermedades cutáneas parasitarias y erupciones.
SITUACIÓN EN CISJORDANIA
La crisis hídrica no es exclusiva de Gaza. De acuerdo con OCHA, el acceso a los servicios de agua y saneamiento en toda Cisjordania sigue siendo limitado como consecuencia de la violencia de los colonos, las restricciones de movimiento, las demoliciones y los daños a las infraestructuras. La situación es especialmente grave en el norte de Cisjordania, en Masafer Yatta (en la provincia de Hebrón) y en otras comunidades beduinas de la Zona C.
En Masafer Yatta, unas 190 familias de 10 comunidades se encuentran desconectadas desde enero de su principal suministro de agua debido a los ataques de colonos a la tubería principal, por lo que dependen del suministro de agua de camiones cisterna. Por su parte, las comunidades del norte del valle del Jordán siguen enfrentándose a graves restricciones en el desarrollo de los recursos hídricos y las infraestructuras.
A finales de junio de 2026, el WASH Cluster había registrado más de 160 actos de violencia por parte de colonos israelíes y de demolición o confiscación que afectaron a las infraestructuras de agua, saneamiento e higiene en 109 comunidades, causando daños a más de 200 estructuras de este tipo.
EL AGUA ES UN DERECHO INALIENABLE
Naciones Unidas reconoce el derecho de todos los seres humanos a disponer de una cantidad de agua suficiente para el uso doméstico y personal —entre 50 y 100 litros por persona y día—, que además debe ser segura, aceptable, asequible y físicamente accesible: la fuente debe estar a menos de 1.000 metros del hogar y su recogida no debería requerir más de 30 minutos.
RESPUESTA DE UNRWA
Desde octubre de 2023, UNRWA ha desarrollado actividades de emergencia relacionadas con el agua, el saneamiento y la higiene en toda la Franja de Gaza, tanto en los refugios colectivos de emergencia de la Agencia como en las zonas informales de desplazamiento. Estas actividades incluyen la explotación y el mantenimiento de pozos de agua y sistemas de desalinización, así como el suministro de agua mediante camiones cisterna allí donde las infraestructuras fijas han dejado de funcionar.
Solo en 2025, UNRWA distribuyó 970 millones de litros de agua potable y para uso doméstico en toda la Franja. Y entre el 1 y el 15 de agosto, la Agencia distribuyó alrededor de 88,8 millones de litros de agua para uso doméstico y potable procedentes de diversas fuentes y zonas, llegando a más de 800.000 personas desplazadas cada día.
DECLARACIÓN
“El derecho internacional de los derechos humanos reconoce el derecho de toda persona a disfrutar del más alto nivel posible de salud física y mental sin discriminación alguna. La realización del derecho a la salud no solo requiere un acceso equitativo a una atención sanitaria de calidad, a medicamentos esenciales y a tecnologías médicas, sino también la protección de los determinantes subyacentes de la salud, entre los que se incluyen el agua potable y un saneamiento adecuado. Por ello, instamos a Israel a que cumpla sus obligaciones y permita el restablecimiento del suministro de agua potable cuanto antes”. — Raquel Martí, directora ejecutiva de UNRWA España.
Fuentes de referencia: Informe “A System in Crisis: Access to Healthcare in the Gaza Strip” (UNRWA) · OCHA Humanitarian Situation Reports · UNRWA Situation Reports · WASH Light Touch Monitoring (WASH Cluster).
En 1948, 700.000 palestinos fueron despojados de sus tierras, sus hogares y de sus recuerdos, convirtiéndose en refugiados. Hoy son 6 millones, casi la cuarta parte de los refugiados del mundo.
Después de más de 70 años de exilio y condición apátrida, en los que las condiciones de las personas refugiadas de Palestina lejos de mejorar se han agravado, UNRWA gestiona 58 campamentos de refugiados donde presta asistencia, protección y defensa a 6 millones de refugiados de Palestina en la franja de Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano, y Siria, en espera de una solución pacífica y duradera a su difícil situación.
UNRWA se financia casi en su totalidad por las contribuciones voluntarias y el apoyo financiero no ha ido a la par con una mayor demanda de servicios causados por el creciente número de refugiados registrados, la profundización de la pobreza, y los conflictos. Como resultado, el Fondo General de la Agencia, que apoya a los servicios esenciales básicos y la mayoría de los gastos de personal, opera con un déficit grande. Programas de emergencia y proyectos clave también operan con grandes deficits pero se financian a través de portales de financiación independientes.
UNRWA es un organismo de las Naciones Unidas establecido por la Asamblea General en 1949 y el mandato de prestar asistencia y protección a unos 5 millones de refugiados de Palestina registrados en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la Franja de Gaza, para que alcancen su pleno potencial de desarrollo humano en espera de una solución justa a su difícil situación. Los servicios de UNRWA abarcan la educación, la salud, socorro y servicios sociales, la infraestructura y mejora de los campamentos, y las microfinanzas.
UNRWA España trabaja con el objetivo de apoyar los programas humanitarios de UNRWA y sensibilizar sobre la situación de la población refugiada de Palestina a la sociedad española.