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UNRWA España - Actualidad sobre los refugiados de Palestina - El 70% de los niños y niñas de Gaza menores de dos años sufre inseguridad alimentaria

El 70% de los niños y niñas de Gaza menores de dos años sufre inseguridad alimentaria

20.8.2026

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Así lo recoge el último informe de UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina, en el que advierte de la falta de avances en la recuperación del sistema de salud gazatí, a pesar del alto el fuego

Accede al informe completo: “A System in Crisis: Access to Healthcare in the Gaza Strip”

 

El sistema de salud en la franja de Gaza continúa en un estado de colapso sistémico casi tres años después del inicio de las hostilidades, según un nuevo informe de UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina. A pesar del alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre de 2025, ninguna instalación médica ha podido ser rehabilitada por completo y la población civil sigue enfrentando las consecuencias derivadas de la destrucción de infraestructuras, la escasez de suministros y las restricciones al acceso humanitario.

El documento constata que, desde el inicio de la ofensiva y hasta junio de 2026, se han producido 971 ataques contra servicios sanitarios. En la actualidad, solo 19 hospitales y 73 de los 158 centros de salud existentes en la Franja funcionan de manera parcial, y apenas quedan disponibles 2.200 camas de hospitalización y 107 camas de cuidados intensivos para atender a una población de más de dos millones de personas.

Coste humano de la ofensiva
Desde octubre de 2023, más de 73.400 personas han sido asesinadas en Gaza, 1.273 de ellas desde el alto el fuego. El coste humano de la ofensiva se refleja igualmente en las cifras de heridos y personas con discapacidad. Una cuarta parte de las 174.300 personas heridas durante la ofensiva poseen discapacidades permanentes, mientras que 43.000 sufren lesiones que les han cambiado la vida. Solo desde octubre de 2025, se han registrado 853 nuevos casos de discapacidad como consecuencia de los ataques israelíes, que ya han dejado cerca de 4.400 heridos.

La violencia también ha alcanzado al personal sanitario, ya que más de 1.700 trabajadores de la salud han muerto o resultado heridos, entre ellos 20 trabajadores sanitarios de UNRWA.

A estas cifras se suma una amplia población que depende de tratamientos médicos continuos para sobrevivir, entre ellas 1.100 personas con insuficiencia renal, 45.000 con enfermedades cardiovasculares y entre 10.000 y 12.000 pacientes de cáncer, todas ellas afectadas por la escasez crónica de insulina, quimioterapia, inhaladores y otros tratamientos vitales.

Por su parte, al menos 1.268 pacientes con cáncer han muerto mientras esperaban ser evacuados para recibir tratamiento médico, y más de 18.500 personas en estado crítico siguen a la espera de ser trasladadas fuera de Gaza.

La situación nutricional también resulta especialmente alarmante, especialmente entre la infancia. Según el informe, más del 70% de los niños y niñas menores de dos años en Gaza sufre actualmente inseguridad alimentaria. Desde 2024, UNRWA ha identificado 26.359 menores con desnutrición aguda, de los cuales 5.136 se encuentran en estado severo. Al menos 463 personas, entre ellas 157 niños y niñas, murieron por desnutrición antes de que entrara en vigor el alto el fuego.

La atención sanitaria materna se ha visto igualmente afectada. La atención prenatal, los servicios de parto seguro, la atención obstétrica de urgencia, la planificación familiar y los servicios posparto han sido interrumpidos, lo que ha dejado a más de 50.000 mujeres embarazadas sin acceso a atención básica y ha obligado a muchas a dar a luz en condiciones inseguras e insalubres. Como resultado, ha aumentado el número de partos prematuros, complicaciones durante el embarazo sin tratar y muertes maternas y neonatales.

Restricciones en el acceso de suministros médicos
Esta situación es atribuible a un conjunto de causas estructurales que dificultan la recuperación del sistema sanitario, entre ellas, la disminución en 2026 del volumen de ayuda humanitaria que Israel permite que entre. Solo entre marzo y mayo, más del 42% de las misiones de entrega de ayuda previstas para la Franja fueron canceladas u obstaculizadas por las autoridades israelíes. La mayoría de ellas consistían en suministros médicos, de agua y de saneamiento de carácter esencial. Durante el mismo periodo, el volumen de ayuda que entró en Gaza se redujo en más de un 43% con respecto a los tres primeros meses del alto el fuego, y del total de la ayuda que entró, solo alrededor del 1,2% consistía en medicamentos y suministros sanitarios.

Por otra parte, la existencia de la llamada “Línea Amarilla”, la demarcación militar trazada tras el alto el fuego, ha dejado 35 hospitales y clínicas completamente inaccesibles para la población palestina.

El hacinamiento y la insalubridad en los campamentos de personas desplazadas agrava aún más la situación, donde las enfermedades infecciosas y las plagas se propagan entre la población. En promedio, 1.376 personas comparten una sola ducha y 284 un único baño.

Protección, acceso sin obstáculos y rendición de cuentas
Ante esta situación, UNRWA pide la protección del personal y de las infraestructuras sanitarias, que se permita a los actores humanitarios operar sin restricciones y a gran escala, que se facilite el ingreso de suministros médicos, se amplíen las evacuaciones médicas, se financie la reconstrucción del sistema de salud y, por último, que se garantice la rendición de cuentas por las violaciones cometidas contra la población civil que han sido documentadas.

Unrwa de un vistazo

UNRWA. La agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina.

En 1948, 700.000 palestinos fueron despojados de sus tierras, sus hogares y de sus recuerdos, convirtiéndose en refugiados. Hoy son 6 millones, casi la cuarta parte de los refugiados del mundo.

Después de más de 70 años de exilio y condición apátrida, en los que las condiciones de las personas refugiadas de Palestina lejos de mejorar se han agravado, UNRWA gestiona 58 campamentos de refugiados donde presta asistencia, protección y defensa a 6 millones de refugiados de Palestina en la franja de Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano, y Siria, en espera de una solución pacífica y duradera a su difícil situación.

UNRWA se financia casi en su totalidad por las contribuciones voluntarias y el apoyo financiero no ha ido a la par con una mayor demanda de servicios causados por el creciente número de refugiados registrados, la profundización de la pobreza, y los conflictos. Como resultado, el Fondo General de la Agencia, que apoya a los servicios esenciales básicos y la mayoría de los gastos de personal, opera con un déficit grande. Programas de emergencia y proyectos clave también operan con grandes deficits pero se financian a través de portales de financiación independientes.

UNRWA es un organismo de las Naciones Unidas establecido por la Asamblea General en 1949 y el mandato de prestar asistencia y protección a unos 5 millones de refugiados de Palestina registrados en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la Franja de Gaza, para que alcancen su pleno potencial de desarrollo humano en espera de una solución justa a su difícil situación. Los servicios de UNRWA abarcan la educación, la salud, socorro y servicios sociales, la infraestructura y mejora de los campamentos, y las microfinanzas.

UNRWA España trabaja con el objetivo de apoyar los programas humanitarios de UNRWA y sensibilizar sobre la situación de la población refugiada de Palestina a la sociedad española.

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