Gaza comienza el año con un sufrimiento que persiste y el apoyo continuado de UNRWA
09.01.2026A pesar de su sufrimiento, la población de la Franja intenta mantener un hilo de esperanza
La población de Gaza se enfrenta a otro inicio de año sin vislumbrar cerca un regreso a su antigua vida. Cientos de miles de personas siguen sobreviviendo en campamentos, tiendas de campaña, entre las ruinas de los barrios destruidos y hacinadas en refugios.
Muchas familias apenas cuentan con acceso a agua potable, alimentos, electricidad o servicios esenciales, como atención médica o psicológica. A esto hay que sumar que las lluvias de las últimas semanas se han llevado por delante lo poco que tenían y han agravado su sufrimiento.
La crisis sanitaria sigue siendo alarmante. Ante la bajada de las temperaturas, las enfermedades contagiosas se han elevado y los recursos para asistir a las personas enfermas son escasos. Solo la mitad de los hospitales y menos de la mitad de los centros de salud funcionan parcialmente y sufren escasez de equipos y suministros.
La población está desesperada, pero a pesar de todo intentan mantener un hilo de esperanza, aunque sea frágil. Muchas familias prefieren mantener su determinación y su anhelo de estabilidad, de seguridad y de poder ver sus vidas reconstruidas tras tantos meses de violencia y dolor.
Kamal Abu Hsheish, originario del campamento de Jabalia, aseguró que su único deseo para el año nuevo es regresar a la vida que conocía antes del 7 de octubre de 2023. A pesar de una realidad diaria muy dura debido al desplazamiento, Kamal se mantiene firme y mira al futuro con deseos de paz y justicia para la Franja.
Al igual que él, Umm Rabee’ Al-Malash, también desplazada, también quiere pensar que sus condiciones de vida actuales acabarán y desea que poco a poco su vida se reconstruya. “El pueblo palestino debe recibir apoyo, ya que ha sufrido pérdidas inmensas”, explica.
Para los niños y niñas, la esperanza es aferrarse a la educación para mirar al futuro con dignidad e ilusión. En UNRWA estamos trabajando para sostener esa esperanza y ayudar a los menores a aliviar sus traumas y aportarles una rutina que les devuelva cierta normalidad.
Nuestros equipos han rehabilitado numerosos espacios de aprendizaje temporales y se han convertido en lugares de referencia para decenas de miles de niños y niñas. Estos espacios son un sitio donde pueden aprender, relacionarse y encontrar apoyo emocional. Además, en la Agencia estamos aprovechando nuestra plataforma de aprendizaje online para ofrecer actividades básicas de alfabetización y aritmética a casi 300.000 menores. Proteger la educación es proteger su salud mental y su futuro.
Nuestros casi 12.000 compañeros y compañeras siguen trabajando cada día junto a la población de Gaza. A pesar de sus propias pérdidas, trabajan para distribuir agua, recoger residuos y brindar servicios esenciales. Este trabajo tras los horrores enfrentados supone esperanza y humanidad para una población que lo ha perdido todo, pero que sueña con poder vivir en paz.
