Hebrón: más de 3.000 personas palestinas desplazadas por una incursión israelí en Cisjordania
30.10.2026Desde hace una semana, una incursión a gran escala de las fuerzas israelíes en Hebrón, la ciudad más grande de la Cisjordania ocupada, ha provocado el desplazamiento forzoso de más de 3.000 personas palestinas. Según los informes, esta incursión también ha supuesto la demolición generalizada de viviendas y otras propiedades privadas de familias. Además, se ha impuesto un bloqueo sobre barrios enteros, que ha restringido gravemente la libertad de movimiento de sus residentes y su capacidad para acceder a servicios esenciales.
Este es un episodio más en una serie de medidas asfixiantes que hacen la vida cada vez más insoportable para la población palestina en Cisjordania, incluida Jerusalén Este.
“Las drásticas medidas adoptadas suscitan serias preocupaciones sobre el uso innecesario y desproporcionado de la fuerza, que debe cesar”, ha declarado el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk. “El castigo colectivo es una grave violación del derecho internacional”, advirtió.
Los profesionales de UNRWA en Cisjordania están trabajando en coordinación con otros socios humanitarios y con la Autoridad Palestina para responder a las necesidades urgentes de la población afectada. Entre otros servicios, los equipos de UNRWA están distribuyendo artículos de refugio, como mantas, colchones y almohadas, a las personas desplazadas.
La situación humanitaria en Hebrón refleja el deterioro de las condiciones de vida de la población palestina en Cisjordania, donde las restricciones de movimiento, la destrucción de viviendas y los desplazamientos forzosos dificultan cada vez más el acceso a servicios básicos. La asistencia humanitaria y la protección de la población civil son fundamentales para atender las necesidades urgentes de las familias afectadas.
Estos nuevos desplazamientos forzosos recuerdan a los que se produjeron en el norte de Cisjordania a principios de 2025, cuando más de 34.000 personas refugiadas de Palestina de los campamentos de Jenín, Tulkarem y Nur Shams fueron desplazadas por la fuerza debido a la violencia de las fuerzas israelíes. Estas personas siguen sin poder regresar a sus hogares más de un año después.
Ante la última incursión de las fuerzas israelíes en Hebrón, desde UNRWA recordamos que cualquier forma de castigo colectivo va en contra del derecho internacional. La violencia debe acabar inmediatamente y se debe permitir que las personas desplazadas por la fuerza regresen a sus hogares de manera segura. Además, se debe garantizar que la población afectada tenga acceso a servicios esenciales, como la atención sanitaria y la educación.
Los más de 4.000 trabajadores y trabajadoras de la Agencia en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, continúan brindando servicios esenciales, como educación, atención sanitaria y apoyo psicosocial.
